Por qué se le llama a la Virgen «Trono de la sabiduría»

La Virgen María es una figura importante en la fe católica, y a menudo se le atribuyen títulos y apodos que reflejan su papel y su relación con Dios. Uno de esos apodos es “Trono de la Sabiduría”. Pero, ¿por qué se le llama así a la Virgen María?

El título “Trono de la Sabiduría” se refiere a María como la madre de Jesús, quien es considerada en la teología católica como la Sabiduría encarnada. Según la tradición cristiana, Jesús es la personificación de la Sabiduría divina y, por lo tanto, María es considerada el trono en el que descansa esa Sabiduría.

Este título se deriva del Antiguo Testamento, donde se menciona a la Sabiduría como un personaje femenino que guía a la humanidad hacia Dios y se describe como “sentada en un trono” (Proverbios 9:1). En la tradición cristiana, María es vista como la realización de esa figura de la Sabiduría divina personificada.

Este título “Trono de Sabiduría” se utiliza comúnmente en oraciones y devociones dedicadas a la Virgen María en varias denominaciones cristianas, incluyendo la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa.

En la teología católica, María es vista como la mujer elegida por Dios para llevar a Jesús al mundo. Como tal, ella es venerada como “Trono de Sabiduría” porque en ella se encarnó la sabiduría divina personificada en su Hijo.

La imagen del trono también se utiliza para representar la realeza y la importancia de María en la Iglesia Católica. Al igual que un trono es el asiento de un rey o una reina, María es vista como la madre del Rey de Reyes.

La devoción a la Virgen María como “Trono de la Sabiduría” ha sido especialmente popular en la Iglesia Católica en los países de habla hispana y en la tradición mariana del Medio Oriente. En algunos lugares, se ha erigido una capilla o iglesia dedicada a la Virgen María bajo este título.

Sobre ella el poeta Francés Paul Verlaine escribe así en su recopilatorio Sagesse (Sabiduría, 1881).

«Es por Ella que ha querido estos dolores,
es por Ella que tengo mi corazón en las Cinco Llagas,
y todos estos buenos esfuerzos hacia las cruces y las vallas,
mientras la invocaba, Ella los ceñía a mi espalda.
Sólo quiero pensar en mi madre María,
trono de Sabiduría y fuente de los perdones».

Ya no quiero amar más sólo a mi madre María 

María es por tanto el tabernáculo de la Sabiduría y Ella acoge también el don de la sabiduría infundido por el Espíritu Santo en los discípulos de Cristo.

Un aliento idéntico habita el Akathiskos del siglo V atribuido a Romanos el Melodista:

«Salve, sagrario de arcana Sapiencia;
Salve, despensa de la Providencia.
Salve, por ti se confunden los sabios;
Salve, por ti el orador enmudece.
Salve, por ti se aturden – sutiles doctores;

Salve, por ti desfallecen – autores de mitos;

Salve, disuelves enredos – de agudos sofistas;

Salve, rellenas las redes – de los Pescadores.

Salve, levantas de honda ignorancia;
Salve, nos llenas de ciencia superna»

En resumen, el título de “Trono de la Sabiduría” es una forma en que la Iglesia Católica reconoce la importancia de María en la fe y su papel en el nacimiento y la educación de Jesús, quien es la Sabiduría encarnada.

Es una forma de honrar a María y de expresar su papel en la realeza divina y en la fe católica.