El Salmo 140 contra Brujería

Si usas el salmo 140 contra la brujería estas en el lugar correcto.

Además te diremos la explicación y la oración del salmo 140.

El Salmo 140 consiste en ser un salmo del Antiguo Testamento en la Biblia cristiana. En este salmo, el autor pide protección contra sus enemigos y confía en la justicia divina para juzgar a los malvados.

El Salmo 140 es una oración que pide protección divina contra aquellos que buscan hacer daño o causar mal, y confía en la justicia de Dios para que juzgue a los malvados.

En este sentido, los creyentes pueden considerar que este salmo 140 es el adecuado para protegerse contra la brujería, magia negra, hechizos y todo lo que puede ser visto como una forma de maldad.

El Salmo 140 es un salmo de lamentación y súplica en el que el autor pide la protección de Dios contra sus enemigos. El salmo se divide en tres secciones principales:

En la primera sección, el salmista describe la maldad de sus enemigos, quienes maquinan males en su corazón y urden contiendas cada día. El salmista compara la lengua de sus enemigos con la de una serpiente y los llama impíos e injuriosos.

En la segunda sección, el salmista pide a Dios que lo proteja de las manos del impío y de los hombres injuriosos. Los soberbios han tendido lazo y cuerdas, y han puesto una red junto al camino del salmista para que tropiece. El salmista se vuelve a Dios en busca de ayuda y refugio, confiando en que Dios lo escuchará y lo protegerá.

En la tercera sección, el salmista expresa su confianza en la justicia divina y en que Dios mantendrá la causa del afligido y el derecho del menesteroso. El salmista pide que la lengua de sus enemigos caiga sobre ellos y que sean desechos en la tierra. El salmo concluye con una expresión de alabanza a Dios y la promesa de que los justos morarán en su presencia.

Aquí te presento el Salmo 140 según la versión Reina-Valera de 1960:

El Salmo 140 Oración

1 Líbrame, oh Jehová, del hombre malo; Guárdame de los hombres violentos,

2 Los cuales maquinan males en el corazón, Cada día urden contiendas.

3 Aguzaron su lengua como la serpiente; Veneno de áspid está debajo de sus labios. Selah

4 Guárdame, oh Jehová, de manos del impío; Guárdame de hombres injuriosos, Que han pensado trastornar mis pasos.

5 Los soberbios me pusieron lazo y cuerdas, Extendieron red junto a la vera del camino; Me pusieron tropiezo. Selah

6 Yo dije a Jehová: Dios mío, escucha la voz de mi clamor.

7 Jehová, fortaleza mía, fuerza mía, y refugio mío en el tiempo de la aflicción, a ti vendrán gentes desde los extremos de la tierra, y dirán:

Ciertamente mentira tuvieron nuestros padres, Vanidad, y cosas en las cuales no hay provecho.

8 ¿Señor, quién es el que te hace caso en el cielo? ¿Quién como tú, que tienes tanta fidelidad?

9 Tú eres el que has guardado de la adversidad a tu pueblo; Tú eres el que lo has resguardado de la ira del enemigo.

10 Guárdame, oh Jehová, de manos del impío; Presérvame de hombres injuriosos, Que han pensado trastornar mis pasos.

11 Me rodearon los soberbios; me persiguieron sin causa; Mas mi corazón tuvo temor de sus lazos.

12 Caiga sobre ellos su misma lengua; Sean desechos en la tierra los que maquinan mi mal.

13 Sé que Jehová mantendrá la causa del afligido, Y el derecho del menesteroso.

14 Ciertamente los justos alabarán tu nombre; Los rectos morarán en tu presencia.

En resumen, el Salmo 140 es una oración de súplica y protección contra los enemigos y la maldad en el mundo, confiando en la justicia y el cuidado divino.

Es un salmo que ha sido utilizado en la tradición judía y cristiana para pedir protección y defensa contra los peligros y las amenazas de la vida.